Por años, los relatos de abducciones extraterrestres han sido clasificados como simples fantasías o construcciones del imaginario popular. Sin embargo, en el norte de México —particularmente en el estado de Chihuahua— persisten testimonios que desafían esa mirada escéptica. Uno de esos casos es el de G. Ugalde, un hombre que, tras un supuesto contacto con entidades no humanas, afirmó haber desarrollado capacidades de sanación fuera de lo común.
El comunicador e investigador cuauhtemense Efrén Chavira González fue quien documentó este relato a partir del testimonio directo del protagonista.

Todo comenzó una tarde cualquiera, cuando G. Ugalde caminaba por las inmediaciones del cerro Coronel, en el estado de Chihuahua. De acuerdo con su propio testimonio, fue entonces cuando se encontró frente a frente con un objeto volador de origen desconocido, suspendido a escasa altura del suelo.
Impulsado por la curiosidad, Ugalde afirma haber intentado documentar el avistamiento tomando fotografías. Sin embargo, en cuestión de segundos, perdió el control de su cuerpo. Según su relato, fue abducido por los tripulantes del objeto y llevado al interior de la nave.


Fotografías tomadas por Ugalde del supuesto platillo volador observado en el Cerro Coronel.
Lo más extraño del episodio es la experiencia de desplazamiento: Ugalde aseguró haber sido transportado en cuestión de instantes hasta la ciudad de Aldama, Chihuahua, sin percibir el trayecto ni el paso del tiempo, como si el espacio hubiese sido “plegado” ante él.
Tras aquel episodio, G. Ugalde declaró haber comenzado a experimentar cambios profundos en su percepción de la realidad. Aseguraba ver y sentir un plano espiritual distinto, como si se le hubiera concedido acceso a una dimensión oculta para la mayoría de las personas.
Con el tiempo, estas experiencias derivaron en el desarrollo de habilidades psíquicas y prácticas de sanación que muchos de sus conocidos calificaron como milagrosas. Personas con padecimientos crónicos acudían a él buscando alivio. Algunos afirmaban sentir mejoría inmediata; otros aseguraban haber sido “liberados” de males que la medicina convencional no había logrado resolver.
No todos los episodios posteriores a la abducción fueron benévolos. En una ocasión, durante una expedición de investigación paranormal, Ugalde relató haber sido atacado por una entidad de aspecto aparentemente demoníaco. Según su testimonio, la criatura lo agredió físicamente, dejándole arañazos visibles en el abdomen.

Este episodio reforzó en él la creencia de que el contacto extraterrestre no solo había abierto una puerta hacia capacidades curativas, sino también hacia un mundo espiritual hostil, poblado por presencias que no siempre se manifestaban con intenciones benignas.
La fama de G. Ugalde como sanador se extendió más allá de Chihuahua. Fue en Monterrey, Nuevo León, donde, según versiones recogidas por Efrén Chavira González, logró curar al hijo de un hombre acaudalado que padecía cáncer.
Como recompensa, el benefactor le habría obsequiado un automóvil de último modelo y una taquería, símbolos de una prosperidad súbita que contrastaba con la vida modesta que Ugalde llevaba antes de su experiencia de abducción.

Poco se sabe de lo que ocurrió con G. Ugalde después de su estancia en Monterrey. Su rastro se diluye entre rumores, silencios y versiones contradictorias. No existen registros oficiales que confirmen sus curaciones ni su presunto contacto con seres de otro mundo, pero el testimonio permanece vivo en la memoria de quienes lo conocieron.
Lo que sí queda de manifiesto es que su historia se inscribe en una tradición de relatos donde el encuentro cercano con lo desconocido transforma de manera radical la vida del testigo: para algunos, una bendición; para otros, una condena.
El caso de G. Ugalde continúa siendo uno de los relatos más interesantes de abducciones extraterrestres en el norte de México, un episodio que deja abierta la pregunta: ¿qué ocurre realmente cuando alguien afirma haber sido tocado por lo que no pertenece a este mundo?
1 comment
Interesantísimo !! Éste tipo de testimonios me encantan, y me siguen sorprendido mucho, magnífico trabajo Rafa !