Hace casi 100 años, miles de oyentes participaron en un experimento psíquico masivo a través de la radio.
En 1927, un grupo de científicos, liderado por el físico Sir Oliver Lodge y respaldado por la Sociedad para la Investigación Psíquica (SPR), decidió realizar un experimento para determinar si era posible que los humanos se enviaran mensajes telepáticamente.
Para lograrlo, seis voluntarios fueron encerrados en una habitación y la sesión se transmitió en directo por BBC Radio, que los oyentes podían sintonizar desde sus receptores de radio en casa.
A cada voluntario se le mostraron una serie de objetos, desde naipes hasta imágenes y sombreros.
Mientras observaban cada objeto, se les pidió que escribieran lo que creían que era y que enviaran sus respuestas al final.
Sorprendentemente, alrededor de 25.000 personas escribieron sus opiniones sobre los objetos.
Lamentablemente, solo unos pocos identificaron alguno: cinco personas adivinaron correctamente la imagen de una calavera y otras coincidieron vagamente con la de un hombre con máscara y sombrero.
Según el investigador V.J. Woolley, las suposiciones acertadas se vieron eclipsadas por la gran cantidad de errores, lo que indica una casualidad estadística más que evidencia de comunicación telepática.
Aun así, sigue siendo uno de los experimentos más intrigantes y de mayor alcance de su tipo jamás intentados.