Se descarta el ORIGEN TERRESTRE de las TECTITAS en ESFÉRULAS “ALIENÍGENAS” 

Esferulas que se cree que son fragmentos de un meteorito interestelar han sido objeto de nuevas investigaciones y análisis. 

En junio de 2023, el astrónomo de Harvard, el profesor Avi Loeb, quien se encontraba en una expedición para buscar fragmentos de un objeto interestelar posiblemente construido artificialmente que cayó en algún lugar del océano Pacífico, publicó un artículo en su blog describiendo el descubrimiento de misteriosas esférulas metálicas con una composición que, según él, era “anómala” en comparación con las aleaciones artificiales. 
 
En aquel momento, sus afirmaciones fueron criticadas por los científicos, quienes finalmente concluyeron que lo que había encontrado probablemente era poco más que, como lo describió el físico de la Universidad de Chicago Patricio A. Gallardo“cenizas volantes de carbón, un residuo de la combustión del carbón en centrales eléctricas y máquinas de vapor”
 
Ahora, sin embargo, investigaciones adicionales han servido para refutar uno de los argumentos escépticos más frecuentemente citados sobre su afirmación de que las esférulas provienen de un objeto interestelar. 
 
El trabajo se centró en las tectitas, rocas vítreas formadas durante el impacto de un gran meteorito. 

Hasta ahora, se argumentaba que las tectitas halladas dentro de las esférulas provenían en realidad de materiales preexistentes comunes esparcidos por el fondo oceánico. 
 
Sin embargo, tras la nueva investigación, Loeb y su equipo determinaron que las tectitas existentes en la región eran muy diferentes de las halladas en las esférulas. 
 
“Es relativamente fácil formular hipótesis especulativas sobre el origen de las esférulas de BeLaU”, escribió Loeb. 
 
“Pero nuestro análisis detallado argumenta que las especulaciones que asocian las esférulas de BeLaU con materiales terrestres comunes carecen de fundamento”. 
 
Por lo tanto, si bien esta investigación no confirma que las esférulas provengan de un objeto interestelar (ni que dicho objeto fuera construido artificialmente), sí contribuye a mantener esta posibilidad en la mira. 

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