La afirmación de que existe una “gran ciudad” debajo de las pirámides de Giza se ha convertido en el centro de un acalorado debate.
Hace unos días informamos sobre el descubrimiento, por parte de un equipo internacional de científicos, de evidencias de estructuras que descienden 1824 metros bajo las Pirámides Egipcias de Giza.
El descubrimiento, realizado por investigadores de la Universidad de Strathclyde (Escocia) y la Universidad de Pisa (Italia), se realizó mediante pulsos de radar para crear imágenes de alta resolución del subsuelo.
El equipo, que calificó su hallazgo de “innovador”, descubrió ocho estructuras cilíndricas verticales que se extienden 640 metros bajo tierra e incluso más estructuras no identificadas que descienden 1224 metros más.
Sin embargo, tras la publicación de la noticia en la prensa, los hallazgos del equipo no tardaron en ser objeto de fuertes críticas por parte de otros investigadores, arqueólogos y funcionarios del Ministerio de Antigüedades de Egipto.
Una de las figuras más destacadas que restó importancia al descubrimiento fue Zahi Hawass, el “Indiana Jones” egipcio y un legendario arqueólogo que ha participado en innumerables excavaciones.
“Quisiera hacer una declaración sobre la noticia publicada mundialmente por un grupo de aficionados”, dijo.
“Se decía que bajo la pirámide de Kefrén en Giza encontraron una plataforma con pilares en la cima”.
Toda esta información es completamente errónea y carece por completo de fundamento científico.
Además, el Ministerio de Turismo y Antigüedades no autorizó a ninguna persona o institución a trabajar dentro o fuera de la segunda pirámide.
Los propios científicos respondieron a las críticas enfatizando que, de hecho, están tan seguros de su descubrimiento que el nivel de confianza supera el 85 %.
Reiteraron que habían utilizado un algoritmo especializado y ondas electromagnéticas de alta frecuencia para construir una imagen de lo que yace bajo las arenas del desierto.
Aun así, los expertos siguen sin estar convencidos.
“Para establecer niveles de confianza de correlación, se necesita algo con lo que correlacionar o comparar”, dijo el profesor Lawrence Conyers, experto en radares de la Universidad de Denver.
“¿Qué podría ser eso? Sin eso, estos porcentajes carecen de significado científico”.