Cámaras submarinas han capturado las primeras imágenes de un calamar gonado antártico vivo en su hábitat natural.
Avistado a más de 2100 metros bajo las frías aguas del Océano Antártico, el escurridizo cefalópodo fue filmado por un vehículo operado a distancia (ROV) desplegado por el buque de investigación R/V Falkor del Instituto Oceanográfico Schmidt.
La tripulación planeaba buscar señales de vida en las profundidades de la Cuenca Powell, en el extremo norte de la Antártida, pero se vio obligada a trasladarse a otro lugar debido al grueso hielo que les impedía el paso.
La criatura (un calamar gonado antártico) nunca antes había sido filmada con vida. “Que yo sepa, esta es la primera grabación en vivo de este animal en todo el mundo”, declaró a National Geographic la experta en calamares Kate Bolstad, de la Universidad Tecnológica de Auckland.
Generalmente, la única evidencia encontrada de estas criaturas son sus restos atrapados en redes de pesca.
El calamar es uno de los cada vez más numerosos animales conocidos que pasan casi toda su vida en las profundidades del océano, donde no penetra la luz, un lugar envuelto permanentemente en una oscuridad perpetua.
Solo ahora, gracias a los avances tecnológicos, hemos podido vislumbrar a las criaturas que residen en este entorno.
Sin embargo, dada la extensión real de esta región, apenas hemos arañado la superficie.